Eres la otra parte de mi alma, mi sangre, mi amor, y aunque no te pido que te quedes, no te quiero perder, es una revolución de olas en el mar las cuales te alejan y traen, playa cuya brisa es tan fuerte que te golpea en el rostro dejándote marcas en la piel, que más tarde con el sol desaparecen.
Tu recuerdo me acompaña, más que un fantasma, parece un gran tatuaje de aguja fina de una figura mística, rara, hermosa, que viaja conmigo en el tiempo, en mi edad. Me haces recordar a una feliz niña, cuando siento tu abrazo, dándome seguridad, y cumpliendo mis más anhelados sueños, mismos que sólo son estar a tu lado.
Mi destino es incierto, con dotes de seguridad que trazo día a día, camino por el cual tropiezo y levanto despojos de mi corazón, pero cuando volteo a ambos lados de esta brecha estás tú, empujándome y esperándome, confiando y creyendo en mí, en mi espíritu y danzando con él, si tú no estuvieras en este camino, no habría luz, sólo habría revueltas y un pueblo fantasma…

Tu recuerdo me acompaña, más que un fantasma, parece un gran tatuaje de aguja fina de una figura mística, rara, hermosa, que viaja conmigo en el tiempo, en mi edad. Me haces recordar a una feliz niña, cuando siento tu abrazo, dándome seguridad, y cumpliendo mis más anhelados sueños, mismos que sólo son estar a tu lado.
Mi destino es incierto, con dotes de seguridad que trazo día a día, camino por el cual tropiezo y levanto despojos de mi corazón, pero cuando volteo a ambos lados de esta brecha estás tú, empujándome y esperándome, confiando y creyendo en mí, en mi espíritu y danzando con él, si tú no estuvieras en este camino, no habría luz, sólo habría revueltas y un pueblo fantasma…

No hay comentarios:
Publicar un comentario